Tsunami fue rescatado de la calle con desnutrición y profundas cicatrices en su alma. El equipo de K-SAR ECID vio en él algo especial: una inteligencia excepcional y un espíritu poderoso que las calles no iban a apagar.
Bajo el entrenamiento y el apoyo de Jorge Beens, Tsunami no solo sanó, sino que se preparó para lo extraordinario.
Cuando la tierra se sacudió en Turquía, convertido en rescatista Tsunami demostró de qué estaba hecho. Con un talento innato, entró en acción y salvó a varias personas antes de regresar a casa.
Sin embargo, la prueba más difícil estaba por llegar: su propio hogar, Venezuela se sacudió.
En las últimas horas el perrito ha sido increíble, ha rescatado a más de 12 personas, dejando atrás su pasado de abandono.
Tsunami ya no es solo un perrito rescatado; es un héroe que se ha elevado a lo más alto.
Que el mundo observe tus valerosos actos, y que no olvide que todos los animales merecen un mundo mejor. 
